Fui aquel guerrero

Fui el guerrero que estaba tirado en el suelo, cansado, sangrando y perdido.
Fui el martir que se dejó ganar para ayudar a los suyos.
Fui el que luchó con sus últimas fuerzas y usó todas sus estrategias para ganar la batalla.

Todo parecía ir bien, parecía que ganaría la batalla, derrumbé aquellos que se me interpusieron, pero caí. Y justo, ahí estaba, esperando mi final, con la frente en alto. Yo sabía que ya todo terminó…


Pero algo dentro de mi se encendió, mi corazón se aceleró, desde el alma me nació un ensordecedor grito de guerra, dejando de lado mis graves heridas, me levanté, luché, me olvidé de todo, de mi humanidad, de lo que me rodeaba, me olvidé de todo y todos. Solo pensé en seguir luchando, encarnizado en esa batalla, luchando como si fuera la última, sintiendo como si todo fuera a terminar, dándo todo lo que tenía. Recibí flechas, recibí estocadas, mi escudo se ha roto por completo, mi armadura se ha caído por el camino. Solo me queda mi valor.

He perdido el miedo a perder y a morir, porque soy ese guerrero que se forjó en la mismísima miseria, que padecí hasta arrastrarme dejando un rastro de mi propia sangre.

Ya no tengo miedo, y es la hora de que mis enemigos conozcan en lo que me he convertido, y lo siento por aquellos que quieren desafiarme, porque ahora, soy el voraz LEÓN que los va a desollar a pedazos. No pienso perecer por el camino, y lo único que han logrado es convertirme en la bestia que soy hoy.

Mi hacha, afilada, preparada, mi escudo, de fuerte acero y fiel como mi corazón, mi armadura impenetrable como mi convicción. Estoy preparado para lo que se avecine, ya no tengo nada que perder, ya lo perdí todo por el camino. Solo me queda demostrarles a mis enemigos lo que han creado.

No corran, los alcanzaré, no pereceré, no pienso redimirme ni rendirme.

Soy un guerrero que sobrevivió a todo lo peor, no existe guerra a la que le tenga miedo. Mejor, tengan miedo de mí.

Tengo la fuerza y el Valor del León, y aquellos que osen desafiar al guerrero de la armadura oscura y rojo carmesí, tendrán la miseria de ver el final del recorrido.

Soy el mismo, no me temas, solo que he perdido el miedo…

Soy LAXIDER, y junto con mi hacha conocerás el destino que te avecina por meterte con el monstruo que han creado. No temas, todo termina… o no…

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